La Federación de Usuarios-Consumidores Independientes, FUCI, ha realizado una encuesta a partir de una muestra de 1.000 personas mayores de edad en todo el territorio nacional para conocer la opinión de los consumidores en relación a la sustitución del papel por el soporte digital en las comunicaciones. El estudio aborda diversas cuestiones de interés, como las preferencias de los consumidores en el envío de comunicaciones de diversas empresas y entidades, la valoración medioambiental que hacen los españoles ante la sustitución del papel, la repercusión en el ahorro, la calidad del servicio o la seguridad y fiabilidad de las comunicaciones, entre otras cuestiones.
Del análisis de los resultados se puede concluir que sólo uno de cada cinco encuestados apoya la sustitución del papel por la información electrónica en las comunicaciones, siendo el grupo de menor edad (18-35 años) el único que preferiría el soporte digital.
Asimismo, una gran parte de los encuestados presta poca credibilidad a las campañas en las que las empresas aducen motivos medioambientales para dejar de enviar sus comunicaciones en papel. En este sentido, seis de cada diez personas creen que la sustitución del papel es para ahorrar costes y un 90% de los consumidores se quejan de que la reducción de costes que consiguen las empresas no se traduce en un ahorro para ellos.
Otra de las preocupaciones que refleja la encuesta de FUCI es el perjuicio o no que podría ocasionar la eliminación del papel en las comunicaciones para los que no saben informática o carecen de ordenador. Las tres cuartas partes de los encuestados creen que les perjudicaría. Sobre la seguridad y fiabilidad de la información electrónica, la tercera parte de los encuestados considera que es menos segura que la impresa; mientras que un 22% piensa lo contrario. Por último, los españoles opinan que el coste de impresión se desplaza desde la empresa al cliente, ya que el 76% de los encuestados afirma que si recibiera el correo a través de internet lo acabaría imprimiendo.
Para la presidenta de FUCI, Agustina Laguna, “no todos los consumidores y usuarios están preparados para el uso de internet y esto los sitúa en una posición de inferioridad, ya que desde las organizaciones de consumidores tenemos la experiencia de que todo lo que tenemos que resolver por la red de redes conlleva bastantes dificultades para segmentos concretos de la población”. FUCI.